Las OPAS difieren sobre los beneficios de la "patata transgénica"
Argenpapa. España . 08-03-2010. (Agrocope).
ASAJA considera que se empieza por el "buen camino" que es la autorización para usos no alimentarios, mientras que UPA demanda una norma de coexistencia entre los diferentes tipos de cultivo. Por su parte, COAG y CECU lo tachan de inaceptable.
Las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA han discrepado en su valoración sobre la aprobación por parte de la Comisión Europea (CE) del cultivo de una variedad de "patata transgénica", comercializada por la empresa alemana BASF, y que se destinará para almidón y productos industriales, pero no para alimentos humanos.
Desde ASAJA, José Ramón Díaz, señaló que después de 12 años parece que empieza a cambiar la opinión de la Comisión Europea sobre el cultivo de transgénicos en la Unión Europea (UE). Díaz explicó que desde 2001 no se autorizaban nuevas variedades transgénicas en la UE porque realmente se daba el visto bueno a eventos de autorizaciones anteriores o para importaciones.
Precisó que se ha empezado por el "buen camino" que es la autorización para usos no alimentarios, en tanto que la sensibilidad de los consumidores europeos vaya cambiando "cuando comprueben que estos cultivos no suponen un mayor riesgo que los tradicionales", informa Efeagro.
El técnico en desarrollo rural y medio ambiente de UPA, José Manuel Delgado, apuntó que la biotecnología puede aportar determinadas oportunidades pero ha abogado por tener precaución porque puede implicar determinadas consecuencias "y no queremos problemas entre agricultores ".
Delgado demandó una norma de coexistencia entre los diferentes tipos de cultivo, que determine unas reglas claras y las responsabilidades en el caso de que se produzcan contaminaciones. Resaltó que existe falta de transparencia, información y participación ante este tema e insistió en que es una tecnología con determinadas oportunidades, en la que hay que tener cuidado con su uso.
Por su parte, COAG, junto a varias asociaciones ecologistas y la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), advirtió de que este cultivo supone un riesgo " inaceptable " para la salud humana y la de los animales, así como para el medio ambiente.
Precisó que la presencia de la patata de BASF en los campos podría aumentar la resistencia de determinadas bacterias a antibióticos imprescindibles en tratamientos contra la tuberculosis.
"Parece increíble que la primera decisión de la Comisión sea autorizar un cultivo transgénico tan peligroso" señaló la organización, a la vez que reclamó a los estados miembro que prohíban el cultivo de esta "patata transgénica" en su territorio.