España: Baja incidencia de plagas en el cultivo de patata en Castilla y León
El umbral de tratamiento en la palomilla no ha sido alcanzado. Tanto el escarabajo de la patata como los pulgones siguen en niveles reducidos, al igual que la pulguilla.
El programa de seguimiento del cultivo de la patata en Castilla y León sigue manteniendo un estado general de vigilancia, sin que se hayan registrado incidencias significativas relacionadas con las principales plagas monitoreadas. Esta red de control opera bajo un convenio de colaboración entre el Observatorio de Plagas y Enfermedades Agrícolas del Itacyl, la Organización Interprofesional de la Patata de Castilla y León (OIPACyL) y FMC Agricultural Solutions.
El propósito de esta iniciativa es garantizar la detección temprana de plagas y enfermedades en los cultivos de patata, proporcionando recomendaciones técnicas que apoyen a los agricultores en la toma de decisiones en sus parcelas. Gracias a la información recopilada, es posible ajustar las intervenciones fitosanitarias a las necesidades reales de cada área, evitando así aplicaciones innecesarias.
En cuanto a la palomilla de la patata, los registros de vuelo indican niveles bajos de capturas en todas las zonas supervisadas. Hasta ahora, ningún punto de control ha superado los umbrales que justificarían un tratamiento fitosanitario.
Por otro lado, el escarabajo de la patata y los pulgones también muestran presencias reducidas en la mayoría de las parcelas evaluadas. Además, no se ha identificado infestación por pulguilla en ninguno de los puntos que forman parte de la red de monitoreo.
Desde el Itacyl recalcan la importancia de inspeccionar cada parcela antes de aplicar cualquier tratamiento fitosanitario. Las acciones deben llevarse a cabo únicamente cuando se alcancen los umbrales establecidos para cada plaga o enfermedad, evitando el uso preventivo injustificado.
Asimismo, se aconseja alternar productos con diferentes modos de acción cuando sea necesario realizar más de un tratamiento, esto con el propósito de minimizar el riesgo de generar resistencias.
Finalmente, se hace hincapié en la utilización exclusiva de productos registrados y autorizados en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios emitido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Fuente: revistacampo.es




