Países Bajos (Zelanda): La sequía adelanta la cosecha de papa y podría reducir los rendimientos hasta un tercio
La sequía y las altas temperaturas afectan los cultivos de papa en Zelanda, donde algunos productores anticipan la cosecha y estiman pérdidas de rendimiento cercanas a un tercio.
La fuerte sequía que afecta a buena parte de Europa está teniendo consecuencias importantes sobre la producción de papa en Países Bajos, particularmente en la provincia de Zelanda, una de las zonas agrícolas del sudoeste del país.
La combinación de falta de precipitaciones, altas temperaturas, aire seco y restricciones en el acceso al agua para riego está acelerando el ciclo de los cultivos y reduciendo tanto los rendimientos como el tamaño de los tubérculos.
En Poortvliet, el productor Hendrik Jan ten Cate observa lotes de papa que ya se encuentran prácticamente preparados para cosechar alrededor de un mes antes de lo habitual.
A pesar de encontrarse entre los productores que todavía pueden regar, estima que su cosecha podría resultar aproximadamente un tercio inferior a la de un año normal.
Problemas de calibre para la industria
Una parte de la producción de Ten Cate está destinada a la elaboración de papas fritas en bastones. Sin embargo, las condiciones climáticas están dificultando que los tubérculos alcancen el tamaño requerido por la industria.
El problema no se limita únicamente a la disponibilidad de agua. Según explica el productor, la combinación de sequía, radiación solar, aire seco y jornadas extremadamente calurosas está afectando particularmente el desarrollo de las plantas.
Restricciones para el riego
La situación hídrica también comienza a condicionar las posibilidades de respuesta de los productores. En amplias zonas de Países Bajos se establecieron restricciones para utilizar agua proveniente de arroyos y canales de drenaje destinada al riego de campos y montes frutales.
Otros productores están intentando aumentar la capacidad de adaptación de sus establecimientos mediante prácticas como menor laboreo del suelo, cultivos de cobertura y incorporación de materia orgánica, buscando conservar mejor la humedad y mejorar las condiciones del suelo.
Sin embargo, la intensidad de la sequía de esta campaña demuestra las dificultades que enfrenta la producción agrícola europea para adaptarse a eventos climáticos cada vez más extremos.
Para la cadena de la papa, la situación resulta especialmente relevante porque la reducción del rendimiento se combina con problemas de calibre, un aspecto determinante cuando la producción tiene como destino la industria de bastones.
Fuente: France 24 / Associated Press.




