España: La disminución global de superficie de patata en esta campaña podría llegar al 20% en todo el país
Esto llega tras una temporada especialmente complicada, marcada por un exceso de producto acumulado, particularmente durante la entrada al mercado de la producción de Castilla y León, la mayor del país,
Todos los indicadores apuntan a que este año se producirá un ajuste significativo a la baja en la superficie destinada al cultivo de patata. que además coincidió con la existencia de grandes excedentes procedentes de Francia.
El sector, plenamente consciente de los problemas causados por los excedentes de 2025, parece haber comenzado a reaccionar. Ya en marzo se confirmaba una notable reducción en la superficie cultivada en Andalucía, acompañada por un retraso en las siembras debido a semanas consecutivas de lluvias.
En cuanto a datos concretos, a 31 de enero las importaciones de patata de siembra proveniente de Holanda para España evidenciaban este descenso. En las zonas de Cartagena y Sevilla, los envíos se redujeron a 20.077 toneladas, frente a las 28.305 del año anterior; es decir, una diferencia de 8.228 toneladas, lo que equivale a unas 3.000 hectáreas menos destinadas al cultivo. Javier Boceta, director de Meijer Ibérica, señaló al respecto que "el primer paso se ha dado y el sector ha reaccionado plantando una superficie adecuada a la capacidad del mercado".
Siguiendo con las cifras, para finales de febrero las importaciones holandesas de patata de siembra alcanzaron un total de 25.456 toneladas, una cantidad considerablemente menor en comparación con las 39.602 toneladas recibidas hasta la misma fecha en 2025.
El gran desafío para el sector ahora radica en afrontar la entrada al mercado nacional de patata extranjera barata y de menor calidad durante los meses clave de mayo, junio y julio. "Para ello necesitamos el apoyo conjunto del sector y del consumidor. A pesar de las adversidades, tengo una visión optimista acerca de esta campaña", afirmó Boceta.
En cuanto a la demanda, otras fuentes del sector señalan que podría producirse un aumento significativo en algún momento, especialmente en mayo, debido a la baja oferta proyectada para esa fecha. Sin embargo, al cierre de esta edición no se disponía de datos definitivos sobre las importaciones destinadas a Castilla y León. No obstante, fuentes cercanas al sector indicaron que las cifras seguirían en línea con las del sur del país, situándose alrededor de un 20% por debajo de las registradas en la campaña de 2025.
Por otro lado, Boceta añadió que el equilibrio en las plantaciones debería restablecerse principalmente en el norte del país. "Para lograr una recuperación efectiva en Castilla y León sería ideal reducir unas 3.000 hectáreas esta temporada", indicó.
El desequilibrio histórico en Castilla y León
Castilla y León, como principal zona productora de patata en España, inició su última campaña en medio de gran inestabilidad provocada por la acumulación de excedentes. Según Boceta, si no se ajusta la planificación de las superficies cultivadas ni se regula el flujo de importaciones durante momentos estratégicos como el inicio de la cosecha nacional, la región continuará enfrentando arranques de campaña marcados por excedentes difíciles de absorber.
Este problema estructural —resumido en una "mochila" de 160.000 toneladas acumuladas— no solo representa un número alarmante sino también un reflejo del desajuste existente entre producción, exportación e importación. Según señala el sector: "Urge una coordinación más efectiva y decisiones estratégicas a tomar entre los meses clave de mayo y julio; ni antes ni después".
Evolución y causas del exceso
Al analizar lo ocurrido durante las últimas tres campañas —coincidiendo especialmente con el periodo crítico entre abril y junio y el solapamiento entre la producción temprana del sur e inicio del norte— las claves del desequilibrio se encuentran en dos factores principales: decisiones productivas erradas y tensiones comerciales.
Por un lado, las regiones tempranas como Andalucía y Murcia ampliaron su superficie cultivada en aproximadamente 2.000 hectáreas adicionales cada una. A esto se sumó un incremento similar en Castilla y León, que agregó otras 2.000 hectáreas a su superficie productiva justo antes del comienzo de su campaña.
Por otro lado, mientras estas áreas aumentaban sus cultivos, las exportaciones españolas experimentaron un descenso equivalente a unas 1.000 hectáreas menos plantadas para exportar, exacerbando aún más el desajuste.
Influencia francesa y conclusión
Durante todo este tiempo, las importaciones también jugaron un rol determinante en complicar aún más la situación. Durante plena campaña primaveral del sur español se registró simultáneamente una entrada masiva de aproximadamente 40.000 toneladas procedentes de Francia. El impacto trascendió el mercado interno. Salamanca, una provincia clave para la exportación hacia Portugal, registró en 2025 ventas de apenas 110.000 toneladas, considerablemente menos que las habituales 150.000 toneladas en un año típico.
El efecto Portugal
Javier Boceta señala que esto representa entre 40.000 y 50.000 toneladas menos que no se enviaron al mercado portugués y quedaron en el circuito nacional. En términos de superficie, equivale a más de 1.000 hectáreas. Cuando coinciden factores como altas importaciones, caída de las ventas al exterior y aumento de la producción nacional, resulta imprescindible optimizar la planificación de la producción, fortalecer la estabilidad de los contratos de exportación y estructurar los flujos comerciales para evitar que el mercado interno tenga que asumir volúmenes superiores a su capacidad de consumo.Fuente: fruittoday.com




