España: El calor ha disminuido en más de un 10% la producción de patata y los precios siguen sin recuperarse.
El descenso ya ha sido evidente en las variedades más tempranas, y si la temperatura no disminuye, podría empeorar en las restantes.
Las altas temperaturas que se han experimentado desde finales de mayo en la región están afectando la producción de patatas en Castilla y León. Tres semanas después del inicio de las cosechas en la comunidad, ya se ha observado que las variedades tempranas han sufrido los efectos de las olas de calor. Esta situación podría empeorar para las variedades más tardías si no se produce un descenso en las temperaturas.
El presidente de la Asociación de Productores de Patata de Castilla y León (Appacyl), Eduardo Arroyo, estima que la producción de las variedades actuales, especialmente la colomba, ha disminuido entre un 10 y un 12 por ciento. Señala que el impacto podría ser mayor en las variedades de ciclo medio, pues estas están siendo más afectadas.
Arroyo explica que el verano ha sido extremadamente caluroso, con numerosas olas de calor, lo que pone a las plantas en modo defensa y reduce la producción porque detienen su crecimiento al superar los 32 o 33 grados. Afirma que este problema no se limita a España, ya que también está afectando a Francia.
Aunque aún no se puede cuantificar globalmente la reducción en los rendimientos, ya que quedan cosechas pendientes y el tiempo es incierto, Arroyo sugiere que las primeras cosechas podrían haber sido menos perjudicadas debido a que evitaron parte del calor en mayo. Sin embargo, las menos tempranas ahora están sufriendo por el exceso de temperatura. Los agricultores pueden controlar la humedad necesaria, pero no las temperaturas, y conocerán la reducción final al concluir la campaña.
Además, la superficie sembrada con patatas en Castilla y León se ha reducido en 2,850 hectáreas, alcanzando un total de 17,500 hectáreas. Esto vuelve a cifras habituales después del aumento del año pasado motivado por mejoras en los precios.
Esta caída de producción y superficie debería haber estabilizado los precios al alza, según Arroyo. No obstante, esto no ha ocurrido debido al exceso de patatas de otros mercados. Apunta que en Andalucía han tenido una mejor producción de lo previsto, y además hay un exceso de producto en Francia que ha entrado a pesar de la baja calidad.
El presidente de Appacyl menciona también el estrés de los agricultores por vender antes de que las patatas pierdan calidad. Se han combinado varios factores, creando un escenario de precios bajos que quizá pronto mejoren. Señala que la buena patata tendrá valor eventualmente porque habrá menos oferta de lo esperado.
Los costos tampoco se están cubriendo con los actuales precios. Se ha incrementado el coste de producción en un 10%, especialmente en energía y fertilizantes, elevando los gastos en aproximadamente 1,000 euros más por hectárea que el año pasado.
La campaña de recolección lleva tres semanas y se centra actualmente en Castilla y León. En este contexto, el presidente recomienda racionalizar las cosechas para escalonarlas adecuadamente. Sugiere no apresurarse a recolectar ya que en unas pocas semanas los precios podrían subir nuevamente con una mayor demanda de patatas.
Fuente: elnortedecastilla.es




