Reino Unido (Escocia): Una nueva tecnología busca controlar el pie negro y la podredumbre blanda de la papa
Investigadores de la Universidad de Glasgow avanzan hacia la comercialización de un tratamiento biológico contra el pie negro y la podredumbre blanda, dos enfermedades bacterianas que generan pérdidas estimadas en alrededor de £50 millones anuales.
La tecnología utiliza bacteriocinas, proteínas antimicrobianas producidas naturalmente por determinadas bacterias para competir con otras bacterias. A diferencia de los antibióticos de amplio espectro, las bacteriocinas pueden actuar de manera mucho más selectiva sobre los microorganismos responsables de la enfermedad, reduciendo potencialmente el impacto sobre otras poblaciones bacterianas.
Un problema que comienza muchas veces en la semilla
El pie negro y la podredumbre blanda están asociados principalmente con bacterias como Pectobacterium atrosepticum. Una de las principales vías de introducción de la enfermedad al cultivo son los tubérculos-semilla infectados, que pueden posteriormente originar plantas enfermas y favorecer la dispersión de las bacterias.
El problema tiene especial importancia en Escocia, una de las principales regiones productoras de papa semilla de Europa. Las exigencias sanitarias son muy estrictas: según la información difundida por FarmingUK, niveles de infección superiores al 0,1% pueden provocar la degradación de categoría de un lote de semilla, mientras que un episodio individual puede ocasionar pérdidas de hasta £100.000. En conjunto, el pie negro y la podredumbre blanda generarían pérdidas estimadas en alrededor de £50 millones anuales para la industria papera británica.
Más de 15 años buscando una alternativa
El equipo dirigido por el investigador Joel Milner, de la Universidad de Glasgow, lleva más de 15 años estudiando bacteriocinas con potencial para controlar estas enfermedades.
Mediante técnicas de análisis genómico, los científicos identificaron inicialmente alrededor de 50 bacteriocinas candidatas. Posteriormente seleccionaron siete con características prometedoras y comprobaron que cuatro presentaban actividad contra cepas británicas asociadas al pie negro.
Los investigadores también observaron que la combinación de diferentes bacteriocinas podría mejorar la eficacia. Como cada una puede actuar sobre las bacterias mediante mecanismos diferentes, esta estrategia también podría contribuir a disminuir el riesgo de aparición de resistencia.
Primeros resultados en tubérculos-semilla
Los ensayos iniciales realizados en invernadero mostraron que el tratamiento puede reducir la infección en tubérculos-semilla. Sin embargo, es importante remarcar que la tecnología todavía se encuentra en etapa de evaluación y no constituye por ahora una solución comercial disponible para los productores.
Actualmente se están realizando ensayos a campo y durante el almacenamiento junto con el James Hutton Institute, para determinar su eficacia en condiciones productivas reales.
El proyecto cuenta con antecedentes de financiación del Biotechnology and Biological Sciences Research Council (BBSRC) y del Industrial Biotechnology Innovation Centre (IBioIC). Los registros oficiales británicos describen específicamente el objetivo de desarrollar un tratamiento comercial basado en bacteriocinas para proteger tanto papa semilla como papa de consumo contra pie negro y podredumbre blanda.
De la investigación al mercado
Uno de los aspectos más novedosos es que el proyecto está comenzando a salir del ámbito estrictamente académico. Los investigadores impulsaron la creación de Casdu Crop Solutions, una empresa derivada destinada a llevar la tecnología hacia su eventual comercialización.
Si los ensayos confirman los resultados iniciales, los investigadores consideran que el tratamiento podría producirse a un costo relativamente bajo y aplicarse a escala comercial. También podría contribuir a reducir pérdidas durante el almacenamiento y disminuir la dependencia de métodos de control menos selectivos.
El propio equipo, sin embargo, advierte que no debe interpretarse como una solución definitiva. El objetivo es incorporar una nueva herramienta al manejo sanitario de la papa y mejorar la sustentabilidad del sistema productivo.
El clima agrega presión sanitaria
La investigación también adquiere importancia frente a los cambios climáticos. Los investigadores señalan que veranos más húmedos pueden favorecer las condiciones para la propagación de estas infecciones bacterianas.
Esto genera además un desafío en el manejo del agua: en determinadas situaciones los productores necesitan mantener humedad suficiente para reducir otros problemas sanitarios, mientras que condiciones excesivamente húmedas pueden favorecer el desarrollo del pie negro.
Una tecnología de interés para la producción argentina
Para Argentina, el desarrollo resulta particularmente interesante por su posible aplicación futura en producción de papa semilla, sanidad de tubérculos y conservación durante almacenamiento.
Más allá de que todavía debe superar las evaluaciones a campo y avanzar hacia su registro comercial, el trabajo escocés muestra una tendencia relevante: utilizar herramientas biológicas cada vez más específicas para controlar patógenos, buscando reducir pérdidas sin afectar indiscriminadamente el resto de la microbiota.
Fuente: FarmingUK / Universidad de Glasgow




