Países Bajos (Frisia): Productores agregan valor mediante pelado y procesamiento propio
Botma Pleats instaló una línea para lavar, pelar, cortar y envasar papas, avanzando dentro de la cadena y abasteciendo con productos listos para usar al sector sanitario.
Productores de la provincia neerlandesa de Frisia desarrollaron un sistema para procesar sus propias papas y obtener una mayor proporción del valor generado a lo largo de la cadena.
La iniciativa permitió pasar de la venta del tubérculo sin elaborar a la entrega de papas lavadas, peladas, cortadas, envasadas al vacío y listas para utilizar.
Del cultivo a la elaboración
El establecimiento ecológico Botma Pleats, ubicado en Engwierum, comenzó alrededor de 2019 el proyecto “Van Veggie Lab naar Veggie Farm Fab” junto con Maatschap Steeghs BIO, instituciones académicas y diferentes actores comerciales.
El objetivo fue estudiar cómo los productores podían procesar las cosechas dentro o cerca de sus establecimientos, reducir las consecuencias de los picos de oferta, prolongar la conservación y elaborar alimentos listos para su comercialización.
En dos explotaciones vecinas se construyó una instalación piloto para lavar, clasificar, pelar, cortar, envasar y almacenar papas. El proyecto analizó las variedades y calibres más adecuados, los sistemas de conservación, la maquinaria necesaria y el efecto del procesamiento sobre los costos.
Desafíos para procesar papa ecológica
Uno de los principales desafíos fue evitar la decoloración del producto pelado. En la producción ecológica no pueden utilizarse todos los tratamientos disponibles en los sistemas convencionales, por lo que fue necesario evaluar diferentes variedades y procedimientos.
También se realizaron pruebas de sabor, conservación y composición. Los participantes consideraron que la calidad culinaria debía mantenerse como condición central, además de lograr un producto adecuado para el procesamiento.
El sector sanitario se convirtió en el principal mercado
La elaboración de papa fresca prefrita fue evaluada inicialmente como una alternativa comercial, pero la demanda del sector gastronómico regional resultó limitada. El proyecto orientó entonces su producción hacia hospitales y residencias para adultos mayores.
Estas instituciones preparan diariamente comidas para cientos de personas y demandan productos saludables, uniformes y fáciles de utilizar. Botma Pleats comenzó así a entregar papas peladas, envasadas al vacío y listas para cocinar.
Más control sobre el precio y la rentabilidad
Los responsables del proyecto explicaron que los productores suelen tener poca capacidad para influir sobre el precio de la materia prima. Una cosecha abundante aumenta la oferta y reduce las cotizaciones, mientras que una mala campaña eleva los precios pero deja menos volumen para comercializar.
La incorporación del procesamiento permite avanzar dentro de la cadena, diversificar los ingresos y disminuir parcialmente la exposición a las variaciones del mercado de papa sin elaborar.
Tras completar la etapa experimental, Botma Pleats obtuvo las certificaciones de inocuidad necesarias para lavar, pelar, cortar, envasar, conservar y transportar papas y otras hortalizas.
El establecimiento también incorporó una planta de corte de verduras y comercializa comidas preparadas, cajas de frutas y hortalizas y otros productos en diferentes regiones de Países Bajos. Según sus responsables, la diversificación mejoró la facturación y la rentabilidad del negocio.
Fuente: Samenwerkingsverband Noord-Nederland – Meer waarde uit eigen oogst




