Australia (Victoria): Un productor dejó de aplicar insecticidas en papa tras comprobar que avispas parasitaron el 99% de los huevos de polilla
Frank Rovers reemplazó las aplicaciones de amplio espectro por monitoreo, insectos benéficos, cultivos de cobertura y manejo del suelo, logrando reducir considerablemente los daños causados por plagas.
Frank Rovers produce papa desde 1976 y actualmente administra un establecimiento de 40 hectáreas en Cora Lynn, en el estado australiano de Victoria. Su campo produce alrededor de 500 toneladas anuales de papa para industria, principalmente de la variedad Crop 77.
Cuando adquirió la propiedad, encontró problemas asociados con una prolongada historia de producción de papa. La estructura deficiente del suelo era una de las dificultades más visibles, pero también existía una importante presencia de sarna polvorienta.
Un manejo basado en aplicaciones preventivas
Durante años, el control de plagas se basó en la aplicación preventiva de insecticidas. El productor consideraba esos tratamientos como un seguro contra los daños provocados por la polilla de la papa, el escarabajo negro y diferentes especies de gorgojos.
Sin embargo, el programa habitual no ofrecía los resultados esperados. Incluso durante años secos, continuaban apareciendo daños en los tubérculos, lo que llevó a Rovers a buscar una estrategia diferente.
El 99% de los huevos estaba parasitado
El cambio comenzó durante una campaña en la que observó una cantidad extraordinariamente alta de polillas al inicio del cultivo. Junto con el entomólogo y consultor independiente Paul Horne, recolectaron 100 hojas que contenían huevos de la plaga para evaluar su evolución.
De las 100 muestras, solamente emergió una polilla. El 99% de los huevos había sido parasitado por pequeñas avispas benéficas. Frente a ese resultado, Horne recomendó no aplicar insecticidas porque los controladores naturales ya estaban realizando el trabajo.
Rovers decidió suspender las pulverizaciones desde ese momento. A partir del monitoreo, comenzó a reconocer la presencia y la función de los insectos benéficos dentro del cultivo.
Conocer el ciclo de la plaga
El productor aprendió que la polilla permanece principalmente en la parte aérea mientras el cultivo conserva el follaje verde. Cuando las plantas comienzan a secarse, las larvas intentan ingresar al suelo y pueden alcanzar fácilmente los tubérculos si los camellones presentan grietas.
Este conocimiento permitió ajustar el aporque y el riego durante el llenado de los tubérculos. Mantener suficiente humedad y evitar la apertura de los camellones reduce las posibilidades de que las larvas lleguen hasta las papas.
Recuperación de los insectos benéficos
Las aplicaciones de insecticidas de amplio espectro eliminaban tanto las plagas como los organismos benéficos. Después de suspender esos tratamientos, aumentaron las poblaciones de avispas parasitoides y vaquitas de San Antonio.
El productor también observó una mayor presencia de ranas, tortugas y aves pequeñas en los alrededores de los cultivos. Según su experiencia, la eliminación de los insecticidas de amplio espectro favoreció la recuperación del equilibrio biológico del establecimiento.
Tres cultivos de cobertura entre campañas
El manejo integrado se complementó con una estrategia destinada a recuperar la salud del suelo. Entre dos cultivos de papa, Rovers implanta tres cultivos de cobertura: centeno durante el invierno, sorgo y nuevamente centeno. Toda la biomasa se incorpora al suelo.
Este sistema permitió mejorar la estructura, aumentar la retención de humedad, estimular la actividad biológica y reducir la compactación. Además, el productor estima que obtiene entre una y dos toneladas adicionales de papa por hectárea en comparación con lotes sin cultivos de cobertura.
La incorporación de biomasa también reduce las horas de trabajo del tractor y devuelve nutrientes al suelo. Rovers destaca especialmente la importancia de conservar residuos vegetales que aportan potasio y materia orgánica.
Menos daños y menores costos
Actualmente, la polilla dejó de representar el problema que tenía anteriormente y también disminuyeron los daños causados por escarabajos y gorgojos. El productor atribuye estos resultados al manejo combinado del suelo, los cultivos de cobertura, el monitoreo y la conservación de los enemigos naturales.
Rovers sostiene que los productos químicos no pueden compensar una práctica agronómica deficiente. Su estrategia se basa en utilizar semilla de buena calidad, manejarla y almacenarla correctamente, conservar la estructura del suelo y aplicar tratamientos solamente cuando el monitoreo indique que son necesarios.
Fuente: PotatoLink




