Perú (Huánuco): Menor producción de papa por retrasos en las lluvias
Explicó que la siembra de papa suele realizarse en septiembre, esperando el periodo de lluvias, pero en 2025 se produjo una sequía que ocasionó la pérdida de cultivos en varios sectores.
Alejandro Mendoza Aguilar, ingeniero e investigador especializado en el cultivo de papa, alertó sobre los problemas generados por el retraso en las lluvias previstas para el último trimestre de 2025. Según explicó, este fenómeno ha impactado negativamente en la producción y productividad de la cosecha actual, especialmente en el caso de la papa blanca y la nativa. A pesar de su reconocimiento en otras regiones, Mendoza señaló que sus aportes no han sido considerados por las autoridades en Huánuco.
El investigador detalló que la siembra tradicionalmente tiene lugar en septiembre, coincidiendo con el inicio del periodo lluvioso. Sin embargo, en 2025 una sequía prolongada causó pérdidas significativas en diversos sectores. Las lluvias no llegaron sino hasta enero de 2026, lo que permitió una cierta recuperación aunque con rendimientos más bajos en las 40 a 42 mil hectáreas cultivadas.
Como consecuencia directa de esta situación, el precio de la papa blanca Canchán se ha elevado, alcanzando los 1.75 soles por kilo en Lima. Esta subida responde a la menor oferta procedente de Huánuco, una región que tradicionalmente abastece al mercado capitalino.
Además, Mendoza expresó su preocupación por las fuertes lluvias actuales, que han complicado las labores de cosecha, con costos de producción estimados entre 20 y 30 millones de soles. Entre enero y abril se producen aproximadamente 10 mil toneladas de papa industrial en unas 800 hectáreas en las zonas de Huánuco y Pachitea, dedicadas exclusivamente a dos empresas de consumo masivo. Los retrasos derivados de estas precipitaciones podrían generar efectos negativos en el empleo y la economía regional.
Por otro lado, resaltó la importancia de la producción local de cuatro variedades de papas de colores destinadas principalmente a Inka Crops. Esta empresa solicita hasta tres cosechas anuales para la fabricación de snacks, lo que ha impulsado un sistema adaptado al calendario agrícola regional: siembras en octubre para cosechar entre marzo y abril; siembras en febrero con entrega en agosto; y siembras en junio para recolectar entre diciembre y enero. Este esquema ha sido posible gracias a la adaptación de la papa nativa a altitudes de entre 3,300 y 4,500 metros, empleando técnicas de cultivo limpio sin agroquímicos y fertilizantes orgánicos como el guano de islas.
Asimismo, Mendoza explicó que durante febrero y marzo se realiza la siembra de papa amarilla, cuya cosecha tiene lugar entre agosto y noviembre. En esta temporada, su valorización es alta debido a que Huánuco es el principal productor de esta variedad destacada por su calidad. Paralelamente, entre mayo y julio se siembran variedades como Canchán y Yungay, que abastecen tanto al mercado limeño como al de la selva.
El investigador también puso énfasis en la oportunidad que tiene Huánuco para posicionarse como proveedor principal de papa para las aproximadamente 800 pollerías ubicadas en regiones como San Martín, Ucayali, Loreto, Pasco y Amazonas, donde se estima que viven cerca de cinco millones de personas. Con un consumo promedio diario de 100 kilos de papa por pollería, los productores locales podrían asegurarse un mercado estable y constante.
Para finalizar, Mendoza anunció avances significativos en la identificación de una nueva variedad de papa con pulpa azul, actualmente en fase experimental. Este producto promete ser una innovación clave para la región. Sin embargo, lamentó el desinterés mostrado por las autoridades locales ante este desarrollo, que podría representar una gran oportunidad para impulsar el potencial agrícola de Huánuco.
Fuente: tudiariohuanuco.pe




