República Checa: La cosecha de papa cae 20% y en algunas zonas las pérdidas alcanzan un tercio
La sequía y el calor redujeron la cosecha checa de papa a 581.605 toneladas. En Vysočina, las pérdidas alcanzan un tercio y el sector anticipa nuevas subas de precios.
La producción de papa de la República Checa registrará una fuerte caída durante 2026 como consecuencia de la sequía, las altas temperaturas y la reducción de la superficie sembrada.
La última estimación de la Oficina Checa de Estadística proyecta una cosecha nacional de 581.605 toneladas, lo que representa una disminución interanual del 20,8%.
La cifra confirma las dificultades que los productores habían comenzado a advertir durante el desarrollo de la campaña y muestra uno de los descensos más importantes entre los principales cultivos agrícolas del país.
Pérdidas de hasta un tercio en Vysočina
La Asociación Checa de Productores de Papa estima que, dependiendo de la zona y del establecimiento, la reducción productiva se encuentra entre el 20% y el 30%.
En algunos campos, especialmente aquellos ubicados en la región de Vysočina, las pérdidas alcanzaron un tercio de la producción e incluso superaron ese porcentaje.
Vysočina concentra alrededor de 8.000 de las 23.500 hectáreas sembradas con papa en la República Checa y constituye la principal región productora del país.
Las variedades tardías destinadas al mercado en fresco y a la industria del almidón fueron las más afectadas, debido a que atravesaron las etapas decisivas de formación y llenado de los tubérculos durante los períodos de mayor sequía y temperatura.
Menor tamaño y problemas de calidad
Además de reducir los rendimientos, la falta de agua provocó una mayor proporción de tubérculos pequeños y afectó la calidad comercial de parte de la cosecha.
Las lluvias intensas registradas hacia finales de agosto tampoco lograron revertir la situación. En algunos sectores llegaron demasiado tarde, después de un período prolongado de calor y déficit hídrico.
Las papas muy tempranas y tempranas, cultivadas principalmente en Polabí y el sur de Moravia, sufrieron un impacto menor porque fueron cosechadas desde junio, antes de que se profundizaran las condiciones adversas.
La superficie sembrada también disminuyó
Los productores checos sembraron aproximadamente 23.500 hectáreas de papa durante 2026, cerca de un 3% menos que en la campaña anterior.
La reducción respondió parcialmente a los bajos precios registrados luego de la abundante cosecha de 2025, cuando el exceso de oferta obligó a destinar parte de la producción a fábricas de almidón, plantas de biogás y alimentación animal.
La combinación de una menor superficie y rendimientos afectados por el clima modificó rápidamente el escenario y llevó al mercado desde una situación de excedentes hacia una disponibilidad considerablemente más ajustada.
Los productores anticipan nuevas subas
La papa para consumo se comercializa actualmente al por mayor entre 5,50 y 6 coronas checas por kilogramo, aproximadamente el doble del valor registrado un año atrás.
Los productores consideran que esos precios todavía se encuentran cerca de los costos de producción, debido a los menores rendimientos, la proporción de tubérculos que no puede ingresar a las líneas de envasado y el aumento de los gastos en combustible y mano de obra.
La Asociación Checa de Productores de Papa espera nuevas subas a medida que finalice la oferta directa de cosecha y el mercado comience a depender de la mercadería almacenada.
Algunas estimaciones difundidas por medios locales señalan que el aumento para los consumidores podría ubicarse entre el 20% y el 30%, aunque la evolución final dependerá de la calidad de la papa almacenada, las importaciones y la situación del mercado europeo.
El clima aumenta la incertidumbre productiva
El sector advierte que las variaciones cada vez más frecuentes entre campañas excedentarias y campañas deficitarias dificultan la planificación de la producción y la comercialización.
La sequía y las altas temperaturas también afectaron la producción en otros países europeos, mientras que las menores superficies sembradas después del excedente de 2025 contribuyen a limitar la oferta regional.
Especialistas checos consideran que la mayor frecuencia de temperaturas extremas, períodos prolongados sin precipitaciones y lluvias intensas concentradas obliga a mejorar los sistemas de riego, adaptar el manejo agronómico y avanzar en variedades más tolerantes.
Fuente: Seznam.cz – Sequía y precios




