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Argentina 11/05/2020

Argentina: En el partido de Tandil se siembran unas 6400 hectáreas de papa y hay cerca de 90 productores

La actividad agropecuaria de extensa tradición en la zona ronda las 6.400 hectáreas en el partido

La producción de papa, una actividad agropecuaria de extensa tradición en Tandil , ronda las 6.400 hectáreas en el partido. En la actualidad, hay unos 90 productores que asumen los riesgos de un cultivo que tiene sus particularidades y que despierta pasiones. Este año los rindes fueron buenos, acompañados por el clima, aunque algunas chacras vieron demorada la cosecha por las restricciones de la pandemia de coronavirus. Juan Manuel Ferreiro, presidente del Centro de Productores de Papa de Tandil, dio un panorama del sector y también destacó la respuesta solidaria de sus colegas que respondieron con donaciones destinadas a satisfacer el incremento de la demanda de alimentos.

De acuerdo con un relevamiento satelital, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires se siembran más de 32 mil hectáreas de papa. Lidera Balcarce, con 8.300, seguida por Tandil con 6.400, Lobería (casi 6.100), General Pueyrredón (5.400), General Alvarado (4.600), Azul (1.800) y Necochea (180).

En esta ciudad, hay entre 80 y 90 productores de papa, aunque algunos siembran en partidos linderos, ya que todas las campañas se desplazan en búsqueda de las mejores tierras y por la necesidad de rotar el cultivo.

Plena cosecha

En diálogo con este Diario, Ferreiro analizó que el trabajo durante la pandemia, en plena época de cosecha, “está siendo bastante complicado” y explicó que “generalmente, en la producción de papa, trabajamos con gente que viaja desde Santiago del Estero”.

En ese sentido, explicó que “hay dos tipos de cosecha. Una es la mecánica a granel, que requiere mucha menos gente, sólo para la cepilladora estática. Hay menos productores que tienen ese sistema de cosecha”. Ese trabajo se realiza en un galpón, donde está instalada la maquinaria, hasta allí se lleva la papa a granel en camiones y entre cuatro o cinco operarios, la cepillan, embolsan, cosen y cargan para que salga a destino.

“La otra cosecha, que todavía es la más común, en las chacras es con gente, generalmente santiagueños, que integran cuadrillas de unas diez personas. La papa se saca, en el mismo campo se embolsa, se carga y de ahí va a destino”, detalló sobre la modalidad más tradicional.

Tras aclarar los aspectos técnicos, contó que “justo la pandemia agarró en un bache. Es decir, aquella gente que hace más hectáreas y que siembra temprano arranca su cosecha en enero. Saca lo que llamamos temprana, en febrero corta y ahí hace un bache de un mes, esperando que la otra papa esté en condiciones de cosecha y trae la gente de vuelta. Justo los agarró en ese bache con la pandemia y no pudo volver a traer la gente”.

En simultáneo, hubo otros productores que empezaron más tarde a sacar porque no tenían papa temprana e iniciaron la cuarentena con gente trabajando en las chacras. “El tercer caso fue el de los que no trajeron a nadie y no sacaron nada, que son los que gustan de empezar a sacar a fines de marzo o principios de abril porque especulan”, explicó el dirigente.

Cosecha demorada

Ferreiro expuso que “entonces, a un porcentaje muy grande de productores lo agarró sin gente o con poca gente trabajando, y ahí empezó el problema. El Centro de Productores de Papa intentó con Ignacio Diribarne (director de Asuntos Agropecuarios del Municipio) buscar alguna alternativa, donde el centro tenga algún permiso especial para poder traer y llevar gente. Obviamente, fue imposible, porque salía un decreto y cada intendente lo manejaba de una manera o de otra, entonces costaba mucho trasladar a trabajadores”.

En cuanto a la demanda, señaló que “en un momento se necesitaban entre 300 y 400 operarios, y las chacras seguíamos avanzando en tiempo de verano, con días largos, productivos. En tiempo de invierno llueve, tarda en secar, pasa una semana como nada. Hay gente que tenía mucha cantidad de hectáreas, que la cosecha iba a ser manual y que perdió ese mes de marzo de días largos y productivos, y por otro lado, los compromisos económicos”.

Y recapituló que ahora, “después de cumplimentar un montón de requisitos, de permisos interjurisdiccionales, de Turismo con una combi que tiene que estar habilitada, que tiene que tener todo en condiciones, la separación de la gente y demás, conseguimos un permiso. Cuando llegan a Tandil, las personas no ingresan a la ciudad, y queda asentado a qué campo van y tienen que estar ya asentadas como trabajadores”.

En resumen, dijo que en esos casos  “se atrasó bastante”, aunque “hubo muchas chacras con fluidez. Se ha sacado bastante porque esas chacras que tenían poca gente no pararon para nada. El precio también ayudó porque esto es oferta y demanda, entonces había bastante demanda y no tanta oferta. No se provocó tanto un embudo, donde empezamos todos a sacar y vulgarmente nosotros decimos que se atora el Mercado Central que es el que rige el precio”.

Con más ritmo

Por otra parte, el presidente del Centro de Productores de Papa señaló que “es un año bueno en producción. Vino un clima acorde, las chacras tuvieron un rendimiento muy bueno en general, entonces al haber un poco más de producción que otros años, hay muchas que todavía tienen mucho para sacar y un rendimiento bueno”.

Explicó que a partir de la cantidad de papa que aún queda en la tierra, los productores trajeron más gente y comenzó a notarse en el Marcado Central que ingresan más camiones.

Por otro lado, comentó que “otro problema que tenemos es el de McCain, que generalmente hace contratos con productores que le entregan papa. Como McCain tuvo que rescindir ciertos porcentajes de los contratos –hasta un 20 por ciento lo puede hacer-, esa papa que el productor había hecho para McCain la tiene que destinar a otro lado. Entonces, esa mercadería que ahora va al Mercado Central provoca que al haber más cantidad de papa, impacte directamente y baja el número”.

La situación de McCain

En tanto, repasó que la firma McCain se vio afectada por la pandemia al caer el volumen de las exportaciones a Brasil, su principal mercado. “Hay muchos productores que hacen papa por contrato y muchos otros que hacen de la misma variedad que McCain consume fuera de contrato para entregarla a la planta”, dijo.

“Al bajar toda su producción, hay mucha papa”, advirtió y resaltó que los consumidores “se pueden dar cuenta porque es otra variedad que entra, que es la Innovator, que está hecha para McCain, es un bastón ideal como el que utiliza Mc Donalds y demás”.

Como conclusión, señaló que “son cosas que van surgiendo por la pandemia. McCain es una empresa mundial. Ha pasado otros años que hace un contrato y siempre hay un 20 por ciento del acuerdo que puede llegar a rescindir”.

Las proyecciones

En cuanto a las perspectivas para la próxima campaña, analizó que “el productor, y esto habla de larga data de productores, siempre se compara con la gente que le gusta un poco el casino. Para el productor de papa es un poco arriesgada la actividad, porque está toda dolarizada, no tiene un precio de venta asegurado, no se puede hacer un forward de venta como en cualquier otro cultivo, no hay una pizarra –como la soja- para ver cuánto está en otro país”.

Y definió que “el productor cuando siembra la papa, lo que quiere es que rinda lo mejor posible, la cuida, le habla, la mima, es algo especial en ese sentido. Después verá, en el momento de cosecha, a cuánto se vende, pero no es de especular mucho la venta”.

Desde esa mirada, evaluó que “este es un año bueno, es decir que dentro de todo lo malo, los que han podido cosechar algo y han podido hacer ventas, si han podido afrontar los gastos de este año, confiados como son, van a tener una proyección de volver a sembrar, de empezar a comprar la semilla este año, a ver por dónde van a sembrar; aunque falta mucho para terminar este año”.

Para cerrar, auguró que “la proyección a futuro no es mala en cuanto a los productores que han sacado y han podido económicamente acomodarse, tienen una proyección para sembrar, y los que no, más allá de alguna pérdida que puede haber por un tema de agua y demás, no es un año malo. El año pasado fue un poco peor que este. Creo que la proyección de cualquier productor va a ser buena, de volver a sembrar. Falta mucho por delante”.

Realizaron una campaña para donar papa a Desarrollo Social

En estas semanas, el Centro de Productores de Papa de Tandil coordinó la difusión de una campaña para incentivar la donación a la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat del Municipio, en el marco de las necesidades alimentarias que multiplicó la cuarentena.

“Tenemos un grupo de Whatsapp, la secretaria del centro lo difundió, con los números de teléfono y los lugares para llevar”, explicó Juan Manuel Ferreiro. Y destacó que “los productores de papa son de colaborar. Estamos hablando de un alimento esencial, de consumo masivo y rápido”.

En ese sentido, señaló que el principal problema para hacer efectiva la ayuda es la logística. “De todos los productores que alberga el centro, más algunos que no están como socios pero los conozco, si les decimos que tenemos que donar 10 ó 15 bolsas, seguro que si están cosechando, no tienen problemas en que las vayan a buscar. Ahí está el problema”, expuso.

Al mismo tiempo, explicó que en este caso, la entidad ofició de intermediaria para solicitar donaciones e informar a los productores, pero también se realizaron muchas donaciones a título personal, ya sea de papa en bolsa o a granel.

Informó que en el marco de la pandemia, los productores entregaron mercadería a Desarrollo Humano del Municipio, pero también colaboraron con familias de la Escuela 504, el comedor Los Angelitos de La Movediza y el comedor de Cacha en Las Tunitas.

“Después, productores han hecho donaciones a granel y algunos han colaborado con el flete. Se trajo papa de McCain, que se bajó en un galpón y el Banco de Alimentos gestionó para embolsarla”, agregó.

Por otra parte, contó que “siempre colaboramos con el Banco de Alimentos. Tenemos una relación bastante estrecha con Liliana Cagnoli y Alejandro Arhex, y el centro hace alguna colaboración anual. Los productores en las reuniones acuerdan llevar papa al Banco de Alimentos”.

Por último, resaltó que “con esta pandemia, todos intentamos colaborar y sobre todo con alimentos. Los productores que estaban cosechando, con la intermediación de Liliana Cagnoli, empezaron a preguntarme si había posibilidad de algún tipo de donación, no solamente al Banco de Alimentos que distribuye sino a otras áreas”.

Fuente: eleco.com.ar


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