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Europa 14/05/2023

España: “En Postoiro conseguimos una cebolla de calidad a base de respetar el suelo y el ciclo de la planta”

Así se expresó el técnico agrícola Lucas Vázquez de la Cooperativa Postoiro, especializada en el cultivo de la cebolla de calidad en la comarca de A Limia.

La Cooperativa Postoiro SCG es uno de los referentes en la producción de cebolla gallega de calidad. De la mano del ingeniero agrícola y técnico agrícola en la entidad, Lucas Vázquez, repasamos la trayectoria de la Cooperativa y abordamos algunos los proyectos y nuevas líneas de negocio en las que están trabajando, que se mantienen fieles a la tradición y al respeto al medio.

-¿Qué es la Cooperativa Postoiro SCG?-Postoiro SCG es una cooperativa dedicada a la producción y comercialización de productos hortícolas, situada en el ayuntamiento de Vilar de Santos, en el sur de la provincia de Ourense. En concreto, hoy en día se produce patata, repollo, cebolla, calabaza, brécol y puerro.

-¿Cuándo comenzó a funcionar?-Nace en 1996, fruto de la iniciativa de 7 socios de la comarca de A Limia con el fin de promover la introducción de nuevos cultivos en esta zona, centrada en aquel entonces básicamente en la producción de patata y cereal. En esos primeros años, algunos de estos socios estaban produciendo cebolla y decidieron seguir apostando y trabajando por producir cebolla y otros productos de la huerta.

-Hoy la cebolla es el producto estrella de la Cooperativa Postoiro, pero ¿cómo ha sido el camino hasta aquí?-Trabajaron mucho para llegar a lo que hoy es. No fue comenzar a producir y tener éxito. Hicieron una búsqueda de la cebolla que querían producir consultando con productores de zonas como Betanzos, Valencia o Portugal, así como procurando semilla de variedades autóctonas. Hoy contamos con nuestra semilla y podemos cerrar el ciclo productivo de la cebolla gracias al esfuerzo que hicieron los primeros socios en procurar semilla, ya que durante años en sus casas ellos mismos se encargaban de hacer las plantas de semilla.

“Hoy contamos con nuestra semilla y podemos cerrar el ciclo productivo de la cebolla gracias al esfuerzo que hicieron los primeros socios en procurar semilla”

-Es muy diferente la cebolla actual que se produce en Postoiro de aquellas primeras cebollas?-Se hizo un trabajo muy importante en estos años. Comenzaron a trabajar sobre la cebolla de Betanzos, replicando la variedad en esta zona y haciendo una selección y adaptación de esta variedad. Además, en este proceso para procurar una variedad propia también se llevaron a cabo sendos proyectos de investigación con el CIAM de Mabegondo, para seguir mejorando en las técnicas de cultivo. Uno de los trabajos de investigación se centró en los factores que condicionan la siembra directa de la cebolla, abordando también nuevas técnicas de control de hongos y malas hierbas en el cultivo. Mientras, la otra investigación abordó la selección de ecotipos de cebollas gallegas, la mejora del proceso productivo (siembra directa) y evaluaron las condiciones de conservación post-cosecha.

“Nos encontramos en proceso de certificar y registrar la variedad de la cebolla con la que trabajamos en Postoiro, una variedad diferenciada y que se comercializará como de Vilar”

-Entonces, aunque se partió de la cebolla de Betanzos, ¿hoy en día son cebollas diferentes?-Sí. De hecho, el año pasado la Universidad de Santiago realizó una comparativa de las cebollas de Betanzos, la producida en Postoiro, la de Ribadeo y la producida en Vilagarcía y en ese análisis quedó demostrado que la cebolla de Postoiro es diferente de las otras variedades. La base fue la cebolla de Betanzos, pero hoy son cebollas distintas. Ahora nos encontramos en proceso de certificar y registrarla bajo el nombre de Vilar.

-¿Qué diferencia a la cebolla producida en Postoiro de otras cebollas?-Es una cebolla muy achatada, tanto en la parte superior como inferior, lo que recuerda a la cebolla del país, a la cebolla que se producía antiguamente en Galicia. Además, tiene un color naranja oscuro en capas exteriores, que la diferencia de otras. Tiene un tamaño medio y es una cebolla que aguanta más tiempo en buenas condiciones, tenemos una cebolla de calidad.

-¿Cómo se consigue esta calidad y conservar la cebolla más tiempo?-Trabajamos mucho para conseguir una cebolla que se conserve bien más tiempo. Nuestra cebolla no lleva ningún producto para su conservación, sino que las almacenamos en naves con ventilación forzada y las revisamos de manera manual para reducir los riesgos de que pudran. Pero además, tanto la calidad como que se conserve durante más tiempo en buen estado se consigue en el proceso productivo.

“Intentamos solo aportar aquello que la planta precisa y dejamos que la cebolla cumpla el ciclo de crecimiento, sin buscar adelantarlo o retrasarlo”

-¿Cuáles son las claves que tienen en cuenta en el proceso productivo?-Cuidamos desde la selección de las semillas a otros aspectos de la producción. Hemos hecho una reducción muy notable del abonado, aportamos micronutrientes y buscamos reducir al mínimo el uso de fitosanitarios. Intentamos solo aportar aquello que la planta precisa y dejamos que la cebolla cumpla el ciclo de crecimiento, sin buscar adelantarlo o retrasarlo. Tenemos una cebolla con un ciclo vegetativo muy largo, ya que se planta en abril y hasta septiembre no se recoge, cuando otras cebollas ya se están recogiendo en junio o julio. Buscamos que nuestras cebollas sean también más resistentes e intentamos cuidar mucho los ecosistemas de nuestros suelos, por eso empleamos materia orgánica peletizada, que es más respetuosa con el medio ambiente, en vez de abono sin ningún tipo de tratamiento y procedente de granjas de pollos, uno de los métodos más utilizados. Una mala fertilización nitrogenada perjudica mucho nuestro cultivo y hay que tener en cuenta que incrementar el aporte de abono no va a significar incrementar la producción. Nosotros procuramos mirar por los suelos, el medio ambiente y la cebolla y ese trío da buenos resultados.

-¿Estáis produciendo o tenéis previsto pasaros a una producción en ecológico?-A día de hoy no comercializamos ninguna de nuestras hortalizas con el sello de ecológico, pero muchos de los productos que empleamos en el cultivo son ecológicos. Vemos el sistema agroecológico como un bien para el medio ambiente. Así, los fitosanitarios suenen ser ecológicos en vez de convencionales y también realizamos prácticas de un manejo ecológico. Hicimos ya un proyecto de investigación para el paso a una producción en ecológico en la huerta extensiva. Fue un proyecto que realizamos conjuntamente con AGACA y el CTC. A día de hoy estamos aplicando en nuestras parcelas en convencional algunas de las técnicas desarrolladas en ese trabajo. También estamos inmersos en un proyecto con la Universidad de Vigo para intentar aprovechar los restos de la producción como abono, mediante técnicas de compostaje.

-¿Qué producción tenéis a día de hoy y qué superficie manejáis?-Comenzaron trabajando 5 hectáreas y en la actualidad contamos con 42 hectáreas, con socios de todo la comarca. Producimos de media unas 40-45 toneladas de cebolla por hectárea y tenemos entre 25-30 hectáreas para este cultivo. También trabajamos repollo rizo, liso y corazón, del que tenemos entre 3 o 4 hectáreas. Producimos calabaza, tanto violín como de Samaín (5-6 hectáreas). Además tenemos alrededor de unas 6 hectáreas de patata. Contamos con unas 2 hectáreas de puerro y otra hectárea de brécol y este año tuvimos unos 1.000 metros de coliflor. Al igual que con la cebolla, buscamos tener variedades autóctonas y hacemos un manejo sostenible, con rotación de los cultivos y sin apurar sus ciclos.

Una de las trabajadoras de la Cooperativa Postoiro durante el proceso de selección y clasificación de las cebollas.

-¿Cuántos socios y trabajadores forman parte de la Cooperativa Postoiro?-Comenzaron 7 socios y en la actualidad continúan en este proyecto cooperativista 3 de ellos. Los valores que rigen el trabajo de la entidad destaca la apuesta clara y decidida por la agricultura como medio de vida, siempre luchando y defendiendo nuestra tierra y en la actualidad somos 8 trabajadores, la mayoría mujeres.

“Cuando precisamos algo siempre nos preguntamos: ¿esto lo tendrá Delagro? Siempre es nuestra primera opción”

-Trabajáis desde hace tiempo con provedores especializados como la cooperativa de segundo grado Delagro, ¿por qué decidís trabajar con ellos?-Llevamos trabajando con Delagro unos 4 años y comenzaron a hacerlo por tratarse también de una cooperativa. El presidente de Postoiro, Anxo Morán es una persona que cree y defiende el sistema cooperativista y decidió que se comenzase a trabajar con ellos. Nuestra experiencia fue muy buena y por eso continuamos.

-¿Qué ventajas ofrece Delagro frente a otras firmas comerciales?-Además de tener respuesta para lo que precisamos, te ofrecen el asesoramiento que buscas, sin mirar solo de venderte el producto sino de darte soluciones que se adapten a tus necesidades. En Delagro puedes confiar y a día de hoy es prácticamente imposible que cambiemos del distribuidor por el buen servicio que estamos teniendo, hasta el punto que cuando precisamos algo siempre nos preguntamos: ¿esto lo tendrá Delagro? Siempre es nuestra primera opción.

-¿Qué servicios tenéis con Delagro?-Delagro nos sirve todos los fitosanitarios y los abonos. Trabajar con ellos es también una manera de estar en contacto con el propio sector, ya que muchas veces te ponen en alerta de problemas que se están detectando en el campo y te ayudan a afrontarlos.

-¿En qué mercados estáis trabajando en Postoiro?-Nuestro mercado se centra en Galicia y Asturias y es donde más se consume este tipo de cebollas chatas. Estamos muy orientados a un mercado de proximidad, al que ofrecerle un producto local y de calidad. Nosotros buscamos seguir vendiendo en Galicia, ya que nuestra producción, la estructura de Cooperativa, a nivel logístico y por convencimiento medioambiental creemos en una producción destinada al mercado local y de cercanías. Por eso, aunque hemos tenido ofertas de clientes de otras regiones de España, estamos centrados en el mercado gallego y asturiano.

En este último año también participamos en ferias de alimentación, para dar a conocer nuestro producto. Estuvimos en el Salón Gourmet de Madrid, en el Salón de alimentación del Atlántico (Salimat), en el Galicia Forum Gastronómico, en Alimagro y en Xantar. En este sentido estamos también trabajando para comenzar a comercializar nuestros productos de manera directa con restaurantes locales.

“En el 2022 se decidió apostar de forma clara y decidida por mostrar nuestros productos y poner en valor nuestra forma de trabajo con la creación de marca”

-¿Estáis encargándoos vosotros también de la comercialización directa de vuestra producción?-Uno de los principales objetivos de la cooperativa es ofrecer nuevas propuestas comerciales que faciliten el acceso de sus productos a nuevos mercados y, además imprimiéndoles características propias que el consumidor final aprecie y valore. Nuestra entidad a lo largo del 2022 decidió apostar de forma clara y decidida por mostrar nuestros productos y poner en valor nuestra forma de trabajo. De este modo, en este pasado año hicimos una remodelación en nuestra imagen de marca, donde mudamos tanto de logo, creamos unas marcas para nuestros diferentes productos (La cebolla de Vilar, La calabaza de Vilar, La patata de Vilar o La calabaza de Samaín), para así intentar salir de esa idea fijada de ser simples alimentos básicos y pasar a verlos como unos productos de calidad, gallegos y con una manera bien marcada de trabajar y de hacerlas cosas.

-¿Qué nuevos proyectos tenéis en la Cooperativa Postoiro?-Ya conseguimos cerrar el círculo a nivel de producción, haciendo nuestra propia planta, y ahora queremos también hacerlo a nivel de comercialización. Buscamos cerrar el círculo con nuestros productos y reducir el desperdicio de alimentos que se produce a día de hoy, por eso estamos trabajando para elaborar productos de cuarta gama como la cebolla confitada, mermelada de calabaza o la cebolla en polvo. Por ahora aún nos encontramos en fase de pruebas.

También procuramos darle una salida a aquellos productos que aún siendo aptos y buenos para el consumo no cumplen con los estándares máximos de calidad, por lo que también estamos comercializándolos bajo otras categorías. Una cebolla que no alcanza el calibre que se busca, pero que igualmente es una buena cebolla no tiene lógica que se descarte, por lo que queremos también buscarle salida. Y lo mismo ocurre con el resto de hortalizas que producimos.

Fuente: https://www.campogalego.es/en-postoiro-conseguimos-una-cebolla-de-calidad-a-base-de-respetar-el-suelo-y-el-ciclo-de-la-planta/


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