Argentina: Corredores biológicos en lotes de papa, producir más y mejor integrando la biodiversidad al modelo productivo.
En los sistemas agrícolas modernos, cada vez más cobra importancia encontrar formas de producir de manera eficiente, sin perder de vista el cuidado del ambiente circundante.
En el caso de la producción de papa, una práctica que comienza a ganar espacio, es la incorporación de corredores biológicos dentro de los establecimientos productivos.
En distintos campos paperos de la región, el Técnico Universitario Forestal Sergio Bravo viene impulsando la implementación de estas estructuras ecológicas dentro del paisaje agrícola, integrando vegetación nativa y bordes vegetados que conectan distintos ambientes del campo.
La idea es sencilla pero eficaz: dejar o crear franjas de vegetación que funcionen como refugio y conexión para la biodiversidad dentro de los lotes productivos.
Cómo se aplican los corredores biológicos en campos de papa
En establecimientos dedicados al cultivo de papa, los corredores biológicos pueden adoptar diferentes formas según la estructura del campo y el diseño de los lotes.
Entre los ejemplos más frecuentes se encuentran:
1. Bordes vegetados en los lotes de papa: Se mantienen o implantan franjas de vegetación en los bordes de los lotes productivos. Estas franjas pueden incluir especies nativas arbustivas y herbáceas que ofrecen refugio para insectos benéficos, aves y otros organismos.
2. Cortinas o líneas de árboles: En algunos casos se incorporan cortinas forestales o líneas de árboles que además de cumplir funciones productivas —como protección contra el viento— actúan como corredores biológicos que conectan distintos sectores del establecimiento.
3. Conexión entre ambientes naturales: Los corredores también pueden vincular montes, bajos, pastizales, bordes de arroyos o áreas naturales presentes dentro del campo, permitiendo el desplazamiento de fauna, insectos y aves, favoreciendo el equilibrio ecológico del sistema.
4. Franjas internas de vegetación: En campos de gran escala, también pueden incorporarse pequeñas franjas de vegetación entre lotes o sectores del establecimiento, generando una red interna de biodiversidad. En este caso, se pueden aprovechar los bordes de las curvas de nivel del lote.
Un aporte para las certificaciones y la producción sustentable
La incorporación de corredores biológicos también se alinea con los criterios de certificaciones internacionales como GLOBAL G.A.P., LEAF, ISO 14001, SGRS, etc. cada vez más utilizadas en la cadena agroalimentaria.
Estas certificaciones promueven prácticas que demuestren una gestión responsable del ambiente, incluyendo: conservación de hábitats naturales, protección de la biodiversidad, manejo sustentable del paisaje productivo.
En este sentido, la presencia de corredores biológicos puede sumar valor dentro de los sistemas de certificación y fortalecer el perfil ambiental de los establecimientos productores.
Ciencia y producción trabajando juntas
El desarrollo de estos corredores también cuenta con el aporte del ámbito científico. Desde el IIMyC, CONICET-UNMdP, la Lic. Prod. Vegetal Patricia A. Suárez, responsable del Herbario MDQ y del Laboratorio de Diversidad Vegetal, colabora aportando conocimiento sobre flora nativa y biodiversidad vegetal, contribuyendo a la identificación de especies adecuadas para estos espacios dentro de los establecimientos productivos. Además, se están analizando las comunidades de insectos presentes en los corredores biológicos y la avifauna asociada al cultivo, dos componentes clave de la biodiversidad funcional. Estas investigaciones cuentan con el soporte técnico de grupos de investigación del CONICET.
Una tendencia que crece en el agro
La implementación de corredores biológicos muestra cómo la biodiversidad puede integrarse al sistema productivo sin competir con él, generando beneficios ambientales y productivos al mismo tiempo. A medida que los mercados y las certificaciones valoran cada vez más la sustentabilidad, estas iniciativas comienzan a consolidarse como una herramienta estratégica para el agro del futuro.
El trabajo impulsado por Sergio Bravo y la articulación con el ámbito científico muestran que los paisajes agrícolas pueden ser productivos y biodiversos al mismo tiempo, marcando un camino posible para una agricultura cada vez más responsable.
No solo en el campo se trabaja en biodiversidad.
La difusión de estas prácticas hacia la comunidad constituye uno de sus pilares fundamentales. En los últimos meses se llevaron adelante distintas acciones junto a empresas referentes del sector, como Potato Growers y El Parque Papas, orientadas a generar mayor conciencia sobre la biodiversidad en los sistemas productivos. Entre las actividades realizadas se destacan visitas a campo con distintos actores de la cadena de valor y charlas en escuelas primarias y secundarias, acercando estas experiencias tanto al sector productivo como a la comunidad educativa.
Contactos:
Patricia Suarez: patri.suar68@gmail.com
Sergio Bravo: slbravo_ar@yahoo.com.ar
Fuente: Téc.Forestal Sergio Bravo/Lic. Patricia Suarez




