Jueves 19 de Marzo de 2026
El portal de la papa en Argentina
0%Variación precio
puestos MCBA
 Buscador de Noticias
Europa 19/03/2026

España: Álava comenzará a cultivar una ’súper patata’ destinada a semilla, que además contará con una denominación de origen.

El Departamento de Agricultura del País Vasco, en colaboración con la Diputación, ha puesto en marcha un plan valorado en 9,3 millones de euros para impulsar una transformación significativa en el sector del cultivo.

De 5.500 hasta 8.250 toneladas al año. Álava se ha propuesto aumentar un 50% su producción de patata de siembra para volver a ser un referente nacional en la cosecha del tubérculo a partir del que crece la mejor patata de consumo. Para ello, el Gobierno vasco acaba de activar un ambicioso plan que plantea hasta 2030 una inversión cercana a los 9,3 millones de euros, de los que una buena parte saldrá de los fondos de la Diputación de Álava.

Las medidas apuestan sobre todo por el I+D+i –la investigación, desarrollo e innovación– con la puesta en marcha de fincas experimentales en las que los agricultores aprenderán nuevas técnicas de producción o habrá ayudas para la modernización de explotaciones con la inclusión de las tecnologías más punteras. La intención de todo esto es elevar la calidad de lo cosechado para «ser más competitivos» frente a países como Países Bajos, Francia y Alemania, quienes controlan ahora el mercado.

En este sentido, el Departamento de Agricultura que dirige la consejera Amaia Barredo (PNV) también se ha propuesto crear una Denominación de Origen de Patata de Álava (DOP) para que el tubérculo local sea percibido como la «primer opción» tanto en el territorio como en terceros mercados frente a esas otras importaciones masivas.

Las grandes cooperativas que conforman el sector en Álava respaldan el plan, que también pone mucho el foco en el relevo generacional como una de las claves para conseguir aumentar la producción de patata. Pero los pequeños labradores temen no verse beneficiados por estas iniciativas y subvenciones, «pese a ser los que asumimos directamente el riesgo productivo en el campo», como trasladan desde el sindicato UAGA y la empresa familiar SAT San Vitor, ubicada en Gauna.

Para «reactivar» el cultivo en el territorio resulta esencial, según apunta Barredo, que los agricultores «aprendan a producir» con «formación específica». Es decir, que puedan contar en sus plantaciones con una semilla 100% vasca, en vez de comprarla, para lo que tendrán el apoyo del instituto vasco de investigación y desarrollo agrario, Neiker. De hecho, en sus objetivos proyectan llegar a 2030 con una cuarta parte de la producción formada por variedades propias.

17 Agricultores

Los que han trasladado al Gobierno vasco su intención de volver a producir patata o de doblar la superficie de la que cosechan en un sector formado por 125. La mayoría de ellos jóvenes.

Éstas se crearán y probarán en una ’finca faro’ en la granja experimental de Iturrieta, en Arkaute, que vuelve a cosechar patata tras varios años cerrada. Una de las claves es que allí se tratará de generar este tubérculo «de alta calidad y bajas virosis, pero con pocos fitosanitarios» para ajustarse al máximo a la normativa europea. La idea es pasar de un 10,5% de kilos de patatas rechazadas por enfermedad en 2024 a un residual 0,02% en 2030.

Estas nuevas formas de producción «ayudarán a que los jóvenes vean este campo más atractivo», asegura Ana Carrasco, directora general de Udapa, en un momento en el que el sector cuenta con una edad media de 56 años.

La consejera de Agricultura refrenda ese planteamiento y señala que «ya hay 17 productores que han mostrado voluntad de producir de nuevo patata y desean duplicar la superficie» que le dedican ahora. Esto en «un entorno de unos 125 produciendo» y teniendo en cuenta que «bastantes de los que se han acercado son jóvenes».

Ahora bien, hay voces que dudan de que esas metas, «que son positivas», puedan conseguirse en los próximos cuatro años. Piden más tiempo. «El diseño es muy bueno, pero es imposible que se cumpla de la noche a la mañana, lo que son cuatro años. La supervisión y monitorización de lo que ocurre en sitios como la finca faro tiene que continuar más allá de 2030 para reducir la dependencia de semillas patentadas por obtentores extranjeros», reclama Andrés Lecuona, de Alavesa de Patatas, en Alegría, y comparte SAT San Vitor.

El banco de pruebas de la ’superpatata’ «de alta calidad y baja virosis» se ubica en Iturrieta

Barredo también desgrana el capítulo de ayudas para inversiones tecnológicas que les permitirá a los agricultores «ser más rápidos y quitar mano de obra», que es otro de los «mayores retos». Y «se les va a animar a producir. Como diversificación del cultivo, hay una línea de apoyo económico a que vayan sembrando más hectáreas e irá destinada a compensar esos riesgos iniciales que tienen al arranque, para que hagan un colchón de cara a una cosecha que tiene muchos picos, un año da mucha rentabilidad y otro pérdidas», por la oscilación de precios y la incidencia de la meteorología en cada campaña

En este sentido, tanto UAGA, como la cooperativa de Nuestra Señora de Ocón, de Montaña Alavesa, echan en falta que no se haya mantenido un fondo de compensación como existía antaño, a lo que el Ejecutivo autonómico responde que «hoy en día no es posible disponer» de él. Optan por promover la contratación del seguro agrario de la patata.

Las nuevas tecnologías pretenden reducir el 10,5% de patata rechazada por enfermedad al 0,02%

Otra de las medidas más destacadas del plan tiene que ver con los incentivos para la compra o gestión de maquinaria agrícola, como «vía para reducir costes y reforzar la colaboración entre explotaciones próximas o dentro de cooperativas».

Mientras las grandes empresas ven aquí una ventaja porque «el agricultor sólo se preocupa de aportar tierras y mano de obra en momentos puntuales» y «se potencia la producción en grupo para asegurar el futuro», firmas más pequeñas como SAT San Vitor lo rechazan. «No se trata de una idea nueva. Este modelo ya se ha intentado durante años a través de otras fórmulas y la experiencia demuestra que en muchos casos no ha dado los resultados deseados. Por eso creo que habría que analizar lo que ha sucedido previamente».

Por otra parte, el plan también se enfoca en la patata de consumo y se marca la premisa de recuperar hasta mil hectáreas en cuatro años, por lo que se ve como una oportunidad aumentar los kilos de patatas de cuarta y quinta gama. Es decir, frescas, peladas cortadas y envasadas y listas para cocinar o ya cocinadas al vapor.

Fuente: elcorreo.com


Te puede interesar