España: COAG advierte sobre la compra de patatas francesas que "deprimen" el precio de las españolas.
COAG ha acusado a los grandes operadores de suministro en la hostelería de colocar "masivamente" patata vieja francesa de conservación
COAG comunicó este miércoles que algunos operadores han aprovechado el auge turístico de junio para adquirir el excedente francés de patatas de baja calidad a precios de 15-20 céntimos por kilo. Esta situación ha reducido el precio de la patata nueva española en el campo a 25-30 céntimos, por debajo de los 35-40 céntimos necesarios para cubrir su producción.
Como resultado, la patata nueva española recolectada en junio en Murcia (Campo de Cartagena) y Andalucía, que debería estar en alta demanda, se queda sin salida. La organización ha calculado que los agricultores pierden entre 100 y 150 euros por tonelada, mientras que el turista llega a consumir tortillas hechas con patatas almacenadas desde el año pasado, las cuales tienden a oscurecerse y desmoronarse al freírlas.
Alberto Duque, responsable de patata de COAG, señaló que, mientras hoteles, bares y restaurantes en España están en una temporada destacada, los agricultores al borde de la ruina son quienes producen la patata utilizada en esas tortillas. Actualmente, casi el 73% de las patatas importadas en España vienen de Francia, con un aumento del 23% en la última campaña.
Se prevé que las importaciones de patata francesa habrán crecido un 33% en diez años, alcanzando las 941.000 toneladas para 2025. COAG demanda a grandes distribuidores y operadores Horeca en España, así como al Ministerio de Agricultura, que apoyen la patata nueva española durante la campaña de mayo a julio. Esto ayudaría a reducir gradualmente la dependencia de la patata francesa mientras haya suficiente producción local.
La organización también exige un etiquetado claro del origen y condición del producto para permitir decisiones informadas por parte del consumidor. Pide al Ministerio actuar urgentemente reforzando los controles sobre la ley de la cadena alimentaria, asegurando precios justos por encima de los costos reales de producción. Además, solicita impulsar campañas que promuevan el consumo de la patata nueva española, destacando sus propiedades nutricionales, frescura y calidad culinaria, así como su contribución a la agricultura nacional y al medio rural.
Fuente: efeagro.com




