Bolivia (La Paz): Investigan papas nativas para identificar genes de resistencia a sequías y heladas
Investigadores bolivianos estudian unas 60 variedades de papas nativas para identificar genes asociados a la resistencia a sequías y heladas y aprovecharlos en el desarrollo de cultivos más resilientes.
Investigadores de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en Bolivia, estudian la diversidad genética de las papas nativas del altiplano con el objetivo de identificar características que les permiten soportar condiciones ambientales extremas, especialmente sequías y heladas.
El trabajo forma parte del proyecto “Papas Resilientes”, desarrollado por el Instituto de Ecología de la UMSA, que en una primera etapa trabaja con cerca de 60 variedades.
La investigación parte de un elemento particularmente valioso: el conocimiento acumulado durante generaciones por los productores del altiplano, quienes reconocen cuáles son las variedades que presentan un mejor comportamiento frente a la falta de agua y las bajas temperaturas.
A partir de esa selección, los investigadores buscan identificar los genes relacionados con dichas características y evaluar posteriormente si pueden incorporarse, mediante cruzamientos tradicionales, a otras variedades con buenas características productivas.
Entre las papas nativas reconocidas por su capacidad de adaptación se encuentran luq’i, sisu, phiñu e imilla negra. El proyecto integra especialistas en producción, suelos, riego y otras disciplinas.
El conocimiento del productor como punto de partida
El proyecto se desarrolla en Marka Corpa, municipio de Jesús de Machaca, departamento de La Paz, donde los productores conservan numerosas variedades nativas y participan activamente aportando su experiencia sobre el comportamiento de los diferentes materiales.
La meta de los investigadores es que, una vez identificadas las características de resistencia, sea posible combinarlas con variedades de buen potencial productivo y obtener nuevas generaciones de papa que reúnan productividad y mayor adaptación frente al cambio climático.
La investigación pone nuevamente en valor la enorme diversidad genética de las papas andinas y muestra cómo la combinación entre conocimiento ancestral, conservación de variedades nativas y ciencia puede convertirse en una herramienta estratégica frente a escenarios climáticos cada vez más variables.
Fuente: Opinión / ABI / Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).




