Países Bajos: El calor y la sequía reducen entre 25% y 30% el rendimiento de la papa
La campaña neerlandesa presenta tubérculos más pequeños y pérdidas de rendimiento estimadas entre 25% y 30%, como consecuencia de las altas temperaturas y la prolongada falta de lluvias
La producción de papa en Países Bajos atraviesa una campaña marcada por las elevadas temperaturas y la escasez de precipitaciones. Productores consultados por el diario De Volkskrant estiman pérdidas de rendimiento de entre 25% y 30%, junto con una reducción visible en el tamaño de los tubérculos.
La falta de agua durante etapas decisivas del ciclo limitó el crecimiento de las plantas y el llenado de los tubérculos. Como resultado, numerosas parcelas presentan una mayor proporción de papas pequeñas y una producción comercial considerablemente inferior a la esperada.
El riego no logró compensar totalmente la sequía
Los cultivos con disponibilidad de riego pudieron sostener mejor su desarrollo, pero las restricciones de agua y la persistencia de las altas temperaturas dificultaron compensar completamente el déficit hídrico.
En los lotes sin riego, las pérdidas fueron más pronunciadas. El estrés térmico también redujo la eficiencia del cultivo, ya que con temperaturas elevadas la planta disminuye su actividad y destina menos recursos al crecimiento de los tubérculos.
El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea había advertido que el clima excepcionalmente cálido y seco amenazaba los cultivos de verano en buena parte de Europa, con impactos que podían ir desde reducciones moderadas hasta pérdidas severas de producción. Comisión Europea
Menor tamaño y dificultades para la industria
La reducción del calibre representa un problema adicional para el mercado y la industria procesadora. Las papas destinadas a la elaboración de bastones largos deben cumplir determinados requisitos de tamaño, por lo que una mayor presencia de tubérculos pequeños puede disminuir el volumen efectivamente aprovechable.
La situación también podría dificultar el cumplimiento de contratos acordados antes de la cosecha. Muchos productores deben entregar volúmenes previamente comprometidos, aunque finalmente dispongan de una producción sensiblemente menor.
De la sobreoferta a una campaña ajustada
El escenario contrasta con la abundante cosecha europea de 2025, que provocó una fuerte presión sobre los precios. En 2026, la reducción de la superficie y las pérdidas causadas por el clima podrían generar una oferta mucho más limitada.
Las estimaciones regionales indican que Alemania, Francia, Bélgica y Países Bajos registrarían una caída importante respecto del volumen récord del año anterior. La combinación de menor rendimiento y tubérculos de menor tamaño podría ajustar la disponibilidad de materia prima para consumo e industria durante los próximos meses.
Una nueva señal sobre la vulnerabilidad climática
La campaña vuelve a mostrar la sensibilidad de la papa frente a los períodos prolongados de calor y sequía, especialmente durante la tuberización y el llenado.
Para los productores neerlandeses, el desafío será combinar variedades más tolerantes, manejo eficiente del riego, conservación de la humedad del suelo y herramientas de agricultura de precisión que permitan responder con mayor rapidez a condiciones climáticas cada vez más variables.
Fuente: De Volkskrant. Información contextual complementaria: Financial Times




