España: Las importaciones de patata aumentan con los productores españoles tensionados por los bajos precios en origen
Crece la entrada de tubérculo de terceros países que no cumplen los estándares de producción de la Unión Europea

Las voces que llegan desde Castilla y León, principal región productora de patatas en España, alertan de la delicada situación de precios en origen que mantiene en alerta a los agricultores.
Los productores castellanoleoneses afrontan la recolección con un gran temor a las maniobras que pueden tirar por los suelos el precio de su cosecha en el mercado.
«Las circunstancias de esta campaña hacen más necesario que nunca que los cultivadores escalonen en lo posible el arranque, para dar fluidez al mercado, cuando todavía está entrando patata del sur de España y ya es inminente el comienzo del arranque en la meseta», advierte Asaja.
Al mismo tiempo, FEPEX (Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas viva) destaca que la patata mantiene su posición como primer producto importado no sólo de hortalizas, sino de toda la categoría, con 737.480 toneladas, lo que supuso un crecimiento de 7% respecto al año anterior.La organización profesional agraria pide prudencia a los patateros para no ayudar a que se produzcan movimientos interesados que desestabilicen los precios desde el inicio de la campaña. El primer eslabón de la cadena pone el foco en los operadores y en la distribución. «Que frenen su avaricia y ofrezcan precios similares a la campaña pasada, si es que quieren que la patata de calidad que ofrecen los agricultores de esta tierra tenga futuro y no quieren doblegarse a la dependencia de la importación», reclama Asaja.
Castilla y León aporta alrededor del 40 % de la patata nacional, unas 800.000 toneladas. En total, España produce algo más de 2 millones de toneladas e importa un millón más, siendo creciente la entrada de tubérculo de países terceros que no cumplen los estándares de producción de la Unión Europea.
La importación española de frutas y hortalizas frescas en el primer semestre ha registrado un aumento interanual del 9 % en volumen y del 14 % en valor, totalizando 2,4 millones de toneladas y 2.956 millones de euros respectivamente, manteniendo la tendencia alcista de los últimos años y con la patata como principal elemento.
La importación de hortalizas de enero a junio de 2025 se elevó a 1,2 millones de toneladas, un 11 % más que en los mismos meses de 2024, y el valor se situó en 897 millones de euros, un 6 % más.
En provincias como Salamanca, más de la mitad de la producción está vendida y se respeta el precio de los contratos del año pasado; sin embargo, según denuncian los productores, la industria y la distribución abusan del resto de agricultores con precios próximo a los 0,20 euros por kilo, que es lo que cuesta producir. En el verano de 2024, los precios oscilaron entre 0,40 euros por kilo y 0,55 euros por kilo, unas cotizaciones calificadas por Asaja como «buenas para los productores, y en todo caso muy lejos de los precios que pagan los consumidores».
Los productores instan los consumidores que se fijen en la etiqueta que marca el origen de la patata (el origen, no el envasado) y apuesten por la proximidad. Asimismo, los agricultores solicitan insisten en que la patata muestre un «doble etiquetado», en el que figure con claridad el origen y también lo que se paga al productor y lo que se cobra al consumidor. «Estamos cansados de que la sociedad piense que nos estamos forrando, cuando aquí el beneficio se lo quedan los intermediarios», aseveran.
Fuente: eldebate.com