España: La patata nueva valenciana se encuentra en una situación complicada debido a la saturación del mercado por las importaciones.
Los productores valencianos han iniciado la recolección de las primeras patatas de la temporada, enfrentándose a un panorama comercial sumamente complicado.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) advierte sobre la saturación del mercado con patatas viejas procedentes de Francia, almacenadas en cámaras durante meses, y con productos importados de países como Egipto. Ante esta problemática, la entidad insta a los operadores comerciales, fruterías y grandes cadenas de distribución a dar prioridad a la patata nueva local, destacando que este producto ofrece mayor frescura, calidad y seguridad alimentaria en comparación con las opciones importadas. Además, subraya su relevancia para la sostenibilidad y la preservación del paisaje protegido de la Huerta de Valencia.
El sector se enfrenta a una crisis marcada por una caída en la producción debido a las intensas lluvias y la carencia de herramientas fitosanitarias efectivas. Sumados a estas complicaciones están el aumento sostenido de los costes y la dificultad para encontrar mano de obra estacional, lo que agrava aún más la falta de rentabilidad de las explotaciones agrícolas. La asociación señala también que los precios que perciben los agricultores han permanecido estancados en niveles similares a los de hace treinta años, afectando especialmente a la patata nueva valenciana, que no está recibiendo el interés comercial necesario para garantizar una campaña exitosa.
Esta situación crítica no es exclusiva de las patatas, ya que afecta también a otros cultivos clave de la región. Antes ya se advertía sobre la caída en los precios de la alcachofa y la lechuga, mientras que ahora se suma una campaña de cebolla calificada como desastrosa. A pesar de la baja producción causada por el mildiu, los precios de la cebolla se han desplomado hasta quedar por debajo de los costes de producción.
AVA-ASAJA concluye que proteger efectivamente la Huerta de Valencia requiere asegurar la rentabilidad de sus productos agrícolas. Denuncia una contradicción evidente entre los discursos políticos sobre sostenibilidad y la realidad del mercado, que no prioriza el producto local ni respalda la continuidad de la actividad agraria en el territorio.
Fuente: agrodigital.com




