Estados Unidos: Un análisis advierte sobre una menor cosecha y posibles riesgos de almacenamiento
La producción proyectada sería la menor desde 2010. Un invierno más cálido podría elevar costos de refrigeración y aumentar mermas, enfermedades, brotación y pérdida de calidad.
La cosecha sería la menor desde 2010
Un análisis del mercado proyecta que la producción estadounidense de papa alcanzaría alrededor de 17,9 millones de toneladas durante 2026, configurando la cosecha nacional más baja desde 2010.
La estimación representa una disminución de aproximadamente 830.000 toneladas, equivalente al 4,4%, frente a la producción de 2025. También se ubicaría un 5,5% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Idaho y Washington concentran la atención
La evolución de Idaho y Washington será determinante, ya que ambos estados representan más de la mitad de la producción estadounidense de papa.
Las altas temperaturas registradas durante el verano redujeron los rendimientos en la cuenca del río Columbia, mientras que en otras regiones se observaron tubérculos de menor tamaño y una disponibilidad más limitada de papas grandes.
Precios firmes para las papas grandes
La menor oferta ya se refleja en el mercado de papa fresca. Las cotizaciones de la variedad Russet Norkotah se mantienen por encima de los niveles del año pasado, especialmente en las presentaciones de mayor calibre.
Los empacadores compiten por volúmenes limitados de tubérculos con buena calidad, mientras la industria de papas prefritas comienza a asegurar anticipadamente materia prima para la campaña de 2027.
El almacenamiento agrega incertidumbre
El análisis advierte que un episodio intenso de El Niño podría generar temperaturas superiores a las normales durante el invierno en varias regiones productoras del norte de Estados Unidos.
Un invierno más cálido reduciría las posibilidades de utilizar aire exterior para enfriar los depósitos, aumentando la necesidad de refrigeración, ventilación forzada y consumo de electricidad.
Riesgos para la calidad y el volumen comercial
Entre los principales riesgos se encuentran la pérdida de peso, los daños por presión, la condensación, el desarrollo de enfermedades, la brotación anticipada y una reducción de la vida útil de los tubérculos almacenados.
En una campaña con menor producción, las pérdidas durante la conservación podrían tener un efecto mayor sobre la disponibilidad y los precios durante la segunda mitad de la temporada comercial.
Monitorear cada lote
Los especialistas recomiendan ajustar el manejo según el estado de cada partida, las condiciones meteorológicas locales y la información proporcionada por los sistemas de almacenamiento.
El seguimiento de la temperatura de la pulpa, humedad, ventilación, dióxido de carbono, incidencia de enfermedades, pérdida de peso y evolución de la dormición será fundamental para conservar la calidad hasta la primavera de 2027.
Fuente: Commodity Board Europe




