Europa: La resistencia de Phytophthora a fungicidas obliga a reforzar las estrategias de manejo sanitario en papa
La aparición de cepas menos sensibles reduce la eficacia de algunos fungicidas y exige combinar prevención, monitoreo, rotación de modos de acción y prácticas agronómicas. Groupe Berkem
Un patógeno con gran capacidad de adaptación
El manejo del tizón tardío se ha convertido en uno de los principales desafíos sanitarios para la producción europea de papa. Las poblaciones de Phytophthora infestans evolucionan rápidamente y periódicamente aparecen genotipos con menor sensibilidad a determinados fungicidas.
La elevada variabilidad genética del patógeno, su rápida reproducción y su capacidad para completar nuevos ciclos de infección en pocos días bajo condiciones húmedas favorecen su adaptación.
Resistencia detectada en varios países
El monitoreo realizado durante 2025 encontró frecuencias elevadas de resistencia a fungicidas del grupo OSBPI en muestras de papa procedentes de Bélgica, Alemania y Países Bajos. En estos países también se observaron reducciones en la eficacia de productos pertenecientes a este grupo.
En Francia, Suiza, Austria, Polonia, Suecia, Portugal y el Reino Unido se registraron frecuencias bajas o moderadas de cepas resistentes. Los análisis moleculares detectaron mutaciones asociadas con una menor sensibilidad e incluso combinaciones de mutaciones vinculadas con niveles elevados de resistencia.
El riesgo de repetir un mismo fungicida
La aplicación reiterada de productos con un mismo modo de acción ejerce una presión de selección sobre la población del patógeno. Los individuos naturalmente menos sensibles sobreviven, se reproducen y pueden terminar predominando en el cultivo.
Esta situación puede disminuir la eficacia de los tratamientos, aumentar el riesgo de brotes y reducir las alternativas disponibles para diseñar programas de protección. El problema se agrava por la disminución del número de sustancias activas autorizadas en Europa.
Rotar modos de acción y priorizar la prevención
Las recomendaciones técnicas indican que los fungicidas deben aplicarse preventivamente, respetando las dosis, los intervalos y las condiciones establecidas para cada producto.
También resulta fundamental alternar familias químicas, evitar aplicaciones consecutivas con el mismo modo de acción y utilizar mezclas con productos eficaces pertenecientes a grupos sin resistencia cruzada.
Para los fungicidas OSBPI, el Comité de Acción contra la Resistencia a Fungicidas recomienda no realizar aplicaciones consecutivas y limitar su participación dentro del programa sanitario de la papa.
Un manejo integrado del tizón tardío
La estrategia debe comenzar antes de la aplicación de fungicidas. El uso de papa semilla certificada, la eliminación de plantas voluntarias y residuos infectados, la rotación de cultivos y un manejo cuidadoso del riego ayudan a disminuir las fuentes iniciales de inóculo.
También se recomienda utilizar variedades con mejor comportamiento sanitario, favorecer la aireación del cultivo y apoyar las decisiones de aplicación en datos meteorológicos, monitoreos de campo y sistemas de alerta.
La combinación de medidas agronómicas, resistencia genética, herramientas de apoyo a la decisión y una rotación adecuada de fungicidas aparece como la alternativa más sólida para conservar la eficacia de los tratamientos y reducir el avance de poblaciones resistentes.
Fuente: Groupe Berkem




