Estados Unidos (Idaho): Investigadores proponen combinar diferentes estrategias contra el nematodo del quiste de la papa
El nematodo puede permanecer viable durante décadas. Rotaciones, cultivos trampa, variedades resistentes, biofumigación y tratamientos químicos aparecen como herramientas complementarias para reducir sus poblaciones.
Investigadores que trabajan en Idaho sostienen que el control del nematodo pálido del quiste de la papa, Globodera pallida, requiere combinar diferentes herramientas durante varios ciclos agrícolas, debido a que ninguna estrategia aislada garantiza su erradicación.
La plaga representa una amenaza importante para la producción de papa porque sus quistes pueden proteger huevos viables en el suelo durante décadas. En lotes con altas poblaciones, el nematodo puede ocasionar pérdidas severas de rendimiento y generar restricciones para la producción y el movimiento de suelo, tubérculos y maquinaria.
Cultivos trampa para reducir la población
Una de las alternativas evaluadas es el tomate de lichi, Solanum sisymbriifolium, una planta que estimula la eclosión de los huevos del nematodo, pero no permite que complete su reproducción. Los ensayos indican que este cultivo trampa puede reducir la densidad de huevos en más de 80% durante una sola temporada.
Cuando el tomate de lichi se incorporó dentro de rotaciones plurianuales, las disminuciones llegaron hasta aproximadamente 99%. En algunos campos, después de dos temporadas consecutivas, las poblaciones quedaron por debajo de los niveles de detección.
Variedades resistentes y cultivos alternativos
Los investigadores también evaluaron variedades de papa resistentes. Estas plantas estimulan la salida de los juveniles desde los huevos, pero limitan su capacidad de reproducirse. Algunas variedades altamente resistentes redujeron más de 90% la población del nematodo.
Uno de los desafíos consiste en incorporar esa resistencia en variedades russet que respondan a las necesidades productivas y comerciales de Idaho. Paralelamente, se analiza la utilización de quinoa, un cultivo comercial que logró reducciones de entre 35% y 40% en determinadas experiencias.
Rotaciones de varios años
Los resultados muestran que las estrategias más eficaces incluyen al menos dos años con cultivos trampa o variedades resistentes. Entre las rotaciones estudiadas aparecen combinaciones de papa resistente, tomate de lichi o quinoa, papa susceptible y un cultivo no hospedante, como la cebada.
El objetivo es disminuir progresivamente la población hasta niveles no detectables y evitar que el nematodo vuelva a multiplicarse cuando se implanten variedades susceptibles.
Fumigación, biofumigación y mejoramiento genético
La fumigación química continúa formando parte de los programas de control aplicados bajo protocolos regulatorios. Sin embargo, los científicos buscan alternativas que permitan reducir la dependencia de estos tratamientos y mejorar la sustentabilidad del sistema.
Entre las tecnologías experimentales se encuentran la biofumigación con productos derivados de Brassica juncea, extractos vegetales con actividad nematicida y el aprovechamiento de genes provenientes del tomate de lichi. En pruebas preliminares, la introducción de uno de estos genes en plantas de papa redujo alrededor de 80% la reproducción del nematodo.
Una estrategia integrada
Los especialistas concluyen que no existe una solución única contra el nematodo del quiste. La estrategia debe integrar rotaciones prolongadas, cultivos trampa, variedades resistentes, cultivos no hospedantes, tratamientos autorizados, monitoreo permanente y estrictas medidas de bioseguridad.
Esta combinación permitiría reducir las poblaciones del patógeno, proteger los lotes no infestados y avanzar hacia la liberación de las superficies actualmente sometidas a restricciones cuarentenarias.
Fuente: PotatoPro




